Os dejo un regalo. Voy a pasar este Fan-Fic a cómic. El dibujante es Dragon Boy (
http://dragonboytanton.deviantart.com/). Aquí os dejo los primeros conceptos y diseños para el cómic:
Kadula (diseño definitivo):

Kaarat (diseño definitivo):

Dabra en su trono:

Conceptos para Kaarat:



Conceptos para Kaarat de joven y el mundo demoníaco:

Y estos son mis diseños definitivos sobre Kaarat y su ficha de personaje:
Kaarat Brujo Sagrado:

Kaarat demonio:
Kaarat:Título: Brujo Sagrado (aunque acabó convirtiéndose en demonio). Mas tarde sería conocido como El Gran Maligno, soberano de Makai y el universo normal
Nombre: Kaarat
Historia:
Kaarat nació como Brujo Sagrado en el planeta Kaishin, el planeta de los shinianos, hace miles de millones de años, pero en su mas tierna infancia tuvo la mala suerte de encontrar un viejo libro prohibido donde se hallaban un sinfín de técnicas mágicas poderosísimas, de gran poder destructivo. En vez de dar conocimiento de su hallazgo la curiosidad le pudo, y lo guardó en secreto hasta que fue descubierto. Entonces fue enviado a Las Tierras de No Retorno, un lejano paraje del planeta donde antiguamente eran enviados los sujetos que habían cometido algún acto de alta traición, pero con la opción de corregirse y volver tiempo después, puesto que sus corazones no eran malvados, como los de los Makaioh o Makaioh Shin. Pero la realidad era que esos shinianos al final acababan olvidados, y por tanto desterrados para siempre. Así Kaarat creció solo y marginado, pero cuando alcanzó la edad adulta y su poder se vio desarrollado, decidió huir del planeta y viajar a través de las cuatro galaxias del universo.
Su gran curiosidad y ansias de conocimiento le llevaron, durante milenios, a viajar a través de todos los planetas del universo, actuando como un héroe salvador en muchos de ellos, y aprendiendo técnicas de todas clases, volviéndose cada vez mas poderoso, sabio e inteligente. En todo el universo Kaarat era considerado como un dios salvador, aunque su leyenda acabó desvaneciéndose y perdiéndose casi por completo con el tiempo, aunque se conservaría dentro de la cultura popular de muchos pueblos. Al final, cuando el universo ya no le aportaba mas conocimientos, decidió viajar hacia el Otro Mundo. Allí se ocultó y aprendió el funcionamiento de las altas esferas del cosmos, algo que no había podido aprender antes por haber sido desterrado de niño. También aprendió muchos secretos sobre el espíritu de los seres vivos. Una vez saciadas de nuevo sus ansias de conocimiento decidió moverse hacia el último recobeco que le quedaba por explorar: Makai, el mundo de los demonios, un lugar que cambiaría su vida para siempre.
En ese oscuro lugar se convirtió en sirviente de Dabra, el gran rey de los demonios, y aprendió toda clase de artes mágicas oscuras. Fue en esa época cuando Kaarat tomó una de las grandes decisiones de su existencia, decidió convertise en demonio. Y así fue, mediante un pacto mágico, en el cual cambió su energía positiva por una negativa y su espíritu pasó a ser maligno, se convirtió en un ser demoníaco, aunque seguía conservando parte de su esencia divina. De esa manera incrementó mucho mas su poder. Mas tarde, cuando Dabra fue poseído por Babidi y abandonó su reino, Kaarat tomó su relevo, como segundo al mando de Makai. Desde entonces fue conocido en Makai con el título de El Gran Maligno. Tras esto, y de algún modo todavía desconocido, conseguiría un cuerpo inmortal e inmune a la vejez, convirtiéndose en un ser indestructible. Poco a poco sus ambiciones fueron tomando forma y llegó a la conclusión de que los dioses Kaioh y Kaioh Shin eran unos incompetentes, y que él podría crear un nuevo mundo mucho mejor. Con el paso de los siglos fue hurdiendo un plan para convertirse en soberano de toda la existencia y fue moviendo sus hilos. Hizo un trato con los Makaioh y Makaioh Shin, dioses de Makai, dándoles la opción de unirse a él y convertirse en los nuevos dioses de todos los universos, pero bajo su soberanía suprema. Ellos accedieron. Tras la muerte de Dabra Kaarat tomó el control total de Makai.
Fue en el año 890 cuando El Gran Maligno puso en marcha su plan revolucionario, ideado con sumo cuidado durante cientos de años, apoderándose de las Dragon Balls de la Tierra y consiguiendo un gigantesco imperio universal gracias al poder de Shenron. Al mismo tiempo logró poseer al guerrero saiyano Son Goku, que pasaría a formar parte de sus filas como una especie de guardaespaldas personal. Con el mundo de Makai y el universo normal bajo su yugo, se rumorea que los planes siguientes de Kaarat son hacerse con el control del Otro Mundo y derrocar a los dioses. En el año 894 una partida de rebeldes procedente de la Tierra y liderada por el joven Son Goku Jr., descendiente de Son Goku, planea derrocar al imperio de Kaarat y regresar el orden al universo.
Carácter:
Kaarat es un personaje que ha tenido una gran evolución en su carácter y personalidad durante su larga vida.
En principio el carácter de Kaarat viene marcado por los traumas que sufrió en su planeta originario, Kaishin. Él nació como un Brujo Sagrado de bajo nivel (esto es un paralelismo claro con Son Goku) y de niño tuvo que sufrir toda clase de burlas y abusos por parte de sus compañeros. Esto le hizo tomar un caráter solitario, marginado por los suyos, pero al mismo tiempo no se dejaba amilanar, queriendo siempre superarse y obtener nuevos conocimientos. Su gran ímpetu le llevaba a entrenar duro hasta altas horas de la noche, hasta quedar exahusto.
Cuando fue desterrado su carácter siguió imperturbable. A pesar de todo no guardó ningún rencor a los de su raza, después de todo él ya estaba acostumbrado a la soledad, y siguió tratando de superarse día tras día. Pero sus ansias de conocimiento eran demasiado grandes y su reducido espacio se le quedaba cada vez mas pequeño. Al viajar por las cuatro galaxias fue conformando todavía mas su carácter. Logró desarrollar una gran empatía con los distintos seres del universo que iva conociendo. Su forma de ser benevolente le valió los favores de una gran cantidad de razas y pueblos del universo, que lo veneraban como un héroe o incluso un dios salvador, algo que en parte le satisfacía, pero nunca se le subió a la cabeza, demostrando un porte humilde y desinteresado. Conforme viajaba por el universo y adquiría conocimientos se fue transformando en un gran sabio, inteligentísimo y con gran sensatez y espíritu de justicia. Pero al mismo tiempo sus ambiciones de poder y conocimientos crecían cada vez mas, aunque seguía sin tener ningún objetivo último claro.
Fue su época en Makai la que mas cambios le hizo sufrir. En Makai Kaarat tuvo que sufrir lo indecible, tratado como un perro faldero por Dabra, menospreciado por todos los seres de ese mundo, conviviendo con todo tipo de dolores y heridas que tardaban en curar y teniendo que soportar las soporíferas condiciones de ese mundo, un mundo oscuro, cargado de tinieblas y energías negativas, con temperaturas altísimas y muy poco oxígeno para respirar. Debido a todo ello su carácter se agrió, en esta etapa se le subieron un poco los humos a la cabeza, quizás porque, aunque tratara de esconderlo, verdaderamente sentía resquemor y resentimiento hacia su raza divina, hacia los Kaioh y Kaioh Shins, y se dejó llevar por el ansia de poder. Se volvió creído, altivo, sin importarle nada ni nadie y tomó un aire de sobrado, sobretodo al convertirse en demonio y aumentar su poder. Su condición de demonio hizo que todos sus malos sentimientos afloraran y se incrementaran. Pero después tuvo una gran pérdida (alguien importante para él murió) y desde entonces ha ido evolucionando, madurando y aprendiendo. Logró controlar sus sentimientos y su condición de demonio, y alcanzó la calma, una vez mas con la soledad de aliada.
El tomar el control de Makai le ayudó a tomar responsabilidad sobre otras personas y a desenvolverse entre grandes masas, aprendiendo a moverlas bajo su voluntad. Y fue entonces cuando empezó a conformar sus objetivos, influenciado por aquella persona que perdió. Tomó la decisión de dar sentido a todo el poder y conocimientos que había logrado y, movido por un sentimiento de responsabilidad con el universo y un ansia de hacer verdadera justicia, decidió convertirse en el nuevo dios supremo del cosmos, con la intención de crear un verdadero mundo ideal, tarea que él consideraba que los dioses Kaioh y Kaioh Shin no habían sido capaces de realizar, por ser unos incompetentes y demasiado débiles para la tarea.
Kaarat es un ser muy antiguo, muy sabio y poderoso, que ha ido evolucionando poco a poco hasta encontrar la calma. Es un hombre hecho a sí mismo, ha tenido que esforzarse mucho, superándose a sí mismo una y otra vez mediante su propio esfuerzo, y ha tenido que sufrir mil y un tormentos para llegar a ser lo que es. Y a pesar de todo ello, sabe ser justo y benevolente, sabe valorar las cosas, pero ha aprendido a ser frío cuando debe serlo, a hacer lo que tiene que hacer para lograr un bien mayor, sus objetivos. Para establecer el nuevo orden en los distintos mundos sabe que debe hacer sacrificios, y no le importa caiga quien caiga, aunque no mata porque sí, como Freezer, ni disfruta matando como Cell, ni destruyéndolo todo como Boo y tiene sus muy buenas razones para querer dominar la existencia. Tampoco quiere sembrar el terror como Piccolo Daimaoh, y tampoco le gustan las injusticias especialmente. Simplemente es de los que piensan que el fin justifica los medios.
Poderes:
Kaarat es un verdadero ser supremo. Posee un cuerpo inmortal e inmune a la vejez. Si perdiera cualquier parte de su cuerpo ésta se regeneraría de inmediato, y aunque lo desintegraran volvería a su estado normal. Es todo un portento, y sabe luchar cuerpo a cuerpo como nadie. También es un gran experto dominando el Ki, sabe crear técnicas destructivas y de toda clase, y puede captar el Ki de cualquier ser que se encuentre en cualquier parte, aunque sea en dimensiones diferentes.Tiene un poder inmensísimo, aunque su gran potencial reside en la magia. Él es un brujo, uno de muy alto nivel. Surcó el universo y ahora conoce todas las técnicas mágicas que existen, además de otras muchas de otra índole que también aprendió. Viajó al Otro Mundo para instruirse en el arte del manejo de las almas. Allí aprendió a controlar el espíritu de los seres vivos, así puede penetrar en él para controlarlo o inocularlo. Esto, bien desarrollado, le puede llevar a tomar poderes parecidos a los de un nigromante. Domina toda clase de hechizos para controlar y poseer a los seres vivos. Tiene hechizos de ataque poderosísimos. Domina el fuego y el viento. Puede viajar entre dimensiones a conveniencia, y puede crear portales dimensionales para trasladarse de un lugar a otro. También domina la teletransportación Kai Kai (la misma que usaba Kibito), y puede curar cualquier herida (incluso regenerar miembros perdidos) y reestablecer la energía de los seres vivos. Para protegerse puede crear barreras mágicas. También puede crear toda clase de armas y objetos de la nada. Se convirtió en demonio para poder usar la magia negra del mundo de Makai, puesto que su energía divina y su condición de shiniano no se lo permitían, así conoce también todas las técnicas mágicas demoníacas.
También tiene grandes poderes mentales, desde los mas básicos, como la telepatía o el leer el pensamiento de la gente, hasta el poder de saber que ocurre en cualquier parte del universo. Puede mover objetos con telekinesis, e incluso puede paralizar y mover a los seres vivos con ese mismo poder.
Puede sobrevivir en el espacio.
Es inteligentísimo hasta la médula, un gran sabio, muy sereno y calmado, capaz de crear cualquier tipo de estrategia o plan. No hay nada que escape a su control. Aunque no es omnipresente.
Tiene a su disposición un gigantesco ejército compuesto por toda clase de demonios, monstruos y extraterrestres, entre los cuales hay seres y generales de gran poder. Domina un gigantesco imperio universal, en el que todos los planetas del universo están sometidos a él gracias al poder de Shenron. También tiene el beneplácito de muchos pueblos, que lo ven como un dios salvador y le siguen con una fe ciega. Además, también tiene el control total de Makai.
Mas toda clase de poderes que aún son desconocidos. Kaarat es la amenaza definitiva.
Después de mucho tiempo por fin he acabado el apéndice 7:
APÉNDICE 7: CONTENDIENTES
-Vaya, parece que el hecho de que el señor Dabra nos regale su presencia esta noche ha surtido un buen efecto. Entre los participantes hay muchos miembros del ejército.-hacía notar el anciano.
-¿Cómo?-preguntaba Kaarat.
-Parece mentira que no te hayas dado cuenta. Se supone que tú sigues al gran señor a todas partes.
-A mí no se me permite acercarme a los recintos de las tropas. No conozco a casi ninguno de los guerreros del ejército. Tan solo a Bulkan y a alguno mas.
-Jajaaa. Pues aquí hay guerreros muy famosos en todo Makai. Tendrías que vivir en otro mundo para que no hayas oído hablar de ellos. Mira aquel de allí.
Kruthus señaló a un individuo grande y robusto, situado frente a ellos, a unos metros de distancia.
-Si, a aquel si lo conozco. Es Konrash, el verdugo.
-Vaya. Ves como si los conoces.
-El señor Dabra me ha llevado con él a presenciar algunas ejecuciones. Pero esa bestia no será ningún problema. Es un experto matarife, pero quitar la vida a presas indefensas no es algo digno de elogios.
-Jujujuu. No subestimes tan a la torera a tus adversarios. Konrash es el verdugo de Dabra, si, pero esa es su ocupación cuando el volcán pierde su luz. Durante el día es un miembro del ejército. En las batallas participa en primera línea como un sanguinario guerrero berserker. Su experiencia en combate es excepcional y dicen que su tremenda fuerza física puede incluso rechazar hechizos mágicos. Si ese tipo te pilla te despelleja vivo.
-Pche, jajaaa...Eres tú quien me subestima a mí, viejo.
-Mira a aquella joven diablesa.
Esta vez el índice del anciano dirigía la mirada de Kaarat hasta el otro extremo de la sala. Allí, de pie, una joven chica demonio jugueteaba con una piedra de dorithri.
-Aquella jovencita me suena.-dijo Kaarat.
-Seguramente la hayas visto hablando con el señor Dabra alguna vez o quizás en las celebraciones del gran castillo, junto a su padre.
-¿Junto a su padre?
-Si, esa diablilla es Vivian, la hija de Belthrug, uno de los comandantes del ejército.
-¿Y qué tiene esa chiquilla de especial?
-Seguramente participe para llamar la atención de su padre y ascender dentro del ejército.
-¿Esa jovencita también pertenece al ejército?
-Si. Poca gente lo sabe, pero ella es una espía doble, especializada en infiltraciones. Es una manipuladora de cuidado y además domina perfectamente los cuatro elementos.
-Buah, a esa mosquita me la quito yo de encima de un soplido.
-Juojoo...Si te toca luchar con ella procura no dañarla demasiado o tendrás que vértelas con su padre.
-No creo que ningún general del ejército esté a mi altura.
-No seas tan ostentoso hablando. En el mundo de los Helldromes lo que prima son los hechos, no las quebradizas palabras.
-Tranquilo, viejo, me muero de ganas de que este juego empiece de una vez.
-A mí el que mas me preocupa es aquel de allí.
En una esquina de la sala un individuo de piel azulada yacía de pie con sus brazos cruzados, apollado en la pared.
-¿Quién es ese tipo lleno de cicatrices? No puedo captar su energía. Además, no parece un demonio.
-Ese "tipo", jovenzuelo, es un asesino a sueldo muy famoso. Se llama Auriok y es un mestizo de demonio y una extraña raza del mundo exterior. No entiendo porque participa en este torneo...Se rumoreaba que había sido contratado por el señor Dabra. Quizás quiera hacer una demostración de su capacidad.
-¿Y por qué se supone que tiene que preocuparnos?
-Ese asesino es "El Pacifista".
-¡¿Qué?! ¿Ese tipo es..?
-Veo que le conoces. Ya te he dicho que es muy famoso. Mucha gente le teme. Conoce muchas técnicas basadas en la energía interior.
-Si, veo que la controla perfectamente. Pero de todos modos no creo que sea un adversario tan temible.
-Jujujuuuu, aquí las cosas huyen de todo control.-intentaba el viejo calmar el ego del joven.-Escúchame con mucha atención. Esta noche es crucial para muchos de los luchadores de Makai. Todos están especialmente interesados en llegar a la final y demostrar que podrán serbir de ayuda en la guerra que se aproxima.
-Vaya, así que tú también sabes eso, viejo. Se supone que solo los miembros del ejército deberían saberlo.
-Juju. Si, así es...El caso es que como ves muchos miembros del ejército participarán esta noche por ese motivo. Mira, incluso el campeón Ranbou está aquí.
Kruthus señalaba a un demonio exageradamente musculado, quizás la masa de músculos mas enorme de todo el torneo, de aspecto especialmente amenazador y salvaje. Su boca tapada por una máscara de hierro y su cuerpo surcado por numerosas cadenas.
-Ranbou,-proseguía el anciano.-es el campeón de los Helldromes de lucha. No hay nadie mas salvaje y despiadado. En comparación Konrash el verdugo no es mas que un remanso de amabilidad. Su fuerza bruta es capaz de destruir montañas enteras de un solo golpe. No dudará en triturar cada uno de tus huesos si tiene la oportunidad.
-Conmigo no la tendrá.
-Y no es Ranbou quien mas me preocupa. Mira allí.-decía apuntando a una de las esquinas.-¿Ves aquel manto humeante con esos dos ojos rojos que brillan como rubíes?
-Si. ¿Qué pasa? ¿Ahora también debo temer a unos ropajes inofensivos?
-Aquel ser es un Kuhrahi, un demonio compuesto de puras tinieblas, creado con magias arcanas y oscuras por su representante. Su cuerpo es intangible, y sus ataques de oscuridad pueden hacerte desaparecer con solo rozarte. Hay seres con poderes extraños que escapan a toda lógica. Un solo descuido puede suponer la perdición.
Se hizo el silencio durante unos instantes. Kaarat analizaba concienzudamente a todos los luchadores. Pero de pronto alguien llamó su atención desde su espalda.
-Hola, Brujo Sagrado.
Kaarat se giraba. Detrás de él flotaba en el aire un pequeño demonio al que ya conocía.
-Garlic Jr.-dijo Kaarat.
-Veo que has cambiado desde nuestro encuentro del otro día. Al parecer te tomaste muy en serio mis palabras y te has convertido en un verdadero demonio. Jujujuuu.
-¿Así que tú también participas?-preguntó Kaarat.
-Claro que si. No voy a dejar pasar la oportunidad de demostrar al gran señor Dabra que la estirpe de demonios de Makyo somos los mas poderosos. Se arrepentirá de acoger a seres divinos como tú, que no serbís mas que para pulular sin sentido de un lado a otro, restregándonos a los demás a la cara vuestra osadía.
-¿Osadía?-preguntó nuevamente Kaarat.
-Un Brujo Sagrado que se cree un demonio. ¡¡Buagh!! Me dan ganas de vomitar con solo pensarlo. He rezado durante días al espíritu del gran Makyosan, con la esperanza de obtener el beneplácito de poder enfrentarme a tí esta noche. Y parece que ha escuchado mis plegarias, puesto que aquí estás. Ojalá la gran esfera sagrada nos empareje en algún combate. Me muero de ganas de destruir tu nuevo cuerpo demoníaco, que no es mas que una ofensa para nosotros, los verdaderos demonios.
-¿Gran esfera sagrada?
-Jajajaaa. ¿Ni siquiera sabes eso? Parece que el señor Kruthus no te ha instruído del todo bien.-decía Garlic Jr. mirando de reojo al anciano demonio.
-No he tenido tiempo de...-decía Kruthus que al instante era interrumpido de nuevo por el diminuto demonio de Makyo.
-Me voy. No quiero desperdiciar mas saliva con este desperdicio.
Garlic Jr. daba la espalda a Kaarat y se retiraba a su lugar. Kruthus hablaba una vez mas con su representado:
-Como ves no son pocos los que te tienen ganas. Tu estancia en Makai ha removido vientos de tormenta entre los luchadores. Todos irán a por tí con unas desmedidas ansias de destrucción.
-Eso no es nada nuevo.
En ese preciso momento las puertas de la habitación se abrieron de par en par. Un demonio de un metro sesenta de estatura, delgado, con grandes cuernos en la cabeza y patas de cabra, hacía sonar su corneta para decir:
¡¡¡Tutú-tutúúúúúúú!!!
-Se hace saber que el Helldrome de esta noche está a punto de comenzar. Como es costumbre los contendientes y sus respectivos representantes deberán dirigirse a las antesalas del ring para aguardar su turno en los combates.
Con esto el demonio volvía por donde había venido, mientras Kruthus aconsejaba por última vez a Kaarat:
-Esto va a comenzar. A partir de aquí es cuando debes demostrar tu verdadera valía sobre el ring, y dejar tus paparruchas altaneras a un lado. Y una cosa mas, cuida de que no te hieran demasiado durante los combates, pues como bien sabes los hechizos de sanación no funcionan en este mundo.
-Eso lo veremos. Ahora puedo usar todos mis poderes.
-Muchacho...No tienes remedio. Después de tantas pamplinas que sueltas solo espero que puedas superar al menos la primera ronda. Anda, vámonos de aquí.
Todos los luchadores y representantes comenzaron a abandonar la sala, camino de su destino, un destino en el cual todos estaban dispuestos a dejar su sudor y su sangre, algunos incluso su vida, en el ring, en pos de demostrar al gran Dabra sus capacidades. A pesar de toda su altanería y sus aires sobrados Kaarat no pudo evitar temblar mientras caminaba, el fulgor del público ya se sentía cerca y él no era mas que un nuevo demonio, un novato que a penas comenzaba a adivinar las atrocidades que acontecían día tras día en la dimensión mas oscura de todas.